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Los robots cuidadores ¿los conoces?

¿Cómo sería el robot ideal? ¿Uno que puede cambiar pañales y contar cuentos para dormir a tus hijos? ¿Tal vez un mayordomo que pueda hacer el cóctel perfecto? Ciertamente, algunos ven a los robots como un futuro reemplazo de los cuidadores humanos. Pero ¿Cómo de humanos deberían de ser estos robots?

Un robot de compañía es aquel que es capaz de proporcionar asistencia útil de una manera socialmente aceptable. Esto significa que lo primero que tiene que saber hacer un robot de compañía, es ayudar a los seres humanos.

Los robots cuidadores ¿los conoces?

Estos robots de compañía se están desarrollando principalmente para ayudar a las personas con necesidades especiales, como las personas mayores, niños autistas o personas con discapacidad. Generalmente su objetivo es ayudar en un entorno específico: una casa, un geriátrico o un hospital.

Uno de los primeros productos tecnológicos diseñados para ayudar en el entorno doméstico fue la aspiradora Roomba. Desde entonces, la tecnología ha transformado el hogar.
Hoy en día, incluso tenemos un robot que puede cocinar hasta 2.000 comidas diferentes.

Pepper, el último robot de Aldebaran Robotics, es un buen ejemplo de un robot de compañía humanoide. Está diseñado para proporcionar asistencia en la toma de decisiones, detectar expresiones faciales humanas y comunicarse con la gente.

Pepper adapta su comportamiento dependiendo de su percepción del estado de ánimo de una persona, y en este sentido podemos decir que Pepper cuida a la gente. Por el momento, solamente los institutos de investigación y los residentes japoneses pueden adquirir este robot.

Los robots de compañía pueden tomar la forma de animales de compañía también. Paro es una foca robótica desarrollada para ayudar a personas de edad avanzada. Y en lugar de cuidarte él a ti, tu eres quién tiene que cuidarle. Así es cómo Paro proporciona apoyo emocional.

¿Deberían ser más humanos los robots?

Gracias al avance en Inteligencia Artificial y la tecnología, ahora hay más sistemas inteligentes que pueden actuar como un ser humano. Muchos de ellos han sido presentados en publico, como Nadine, la recepcionista robot, Yangyang, el robot cantante y Aiko Chihira, el robot que puede comunicarse en lengua de signos.

Aún no existe una prueba estandarizada para determinar cómo es de humano un robot. Sin embargo, los investigadores robóticos parecen estar de acuerdo en que el robot debe ser capaz de mostrar cierta conciencia social y personalidad, y ser capaz de comprender y reconocer las palabras y expresiones de las personas.

Muchos argumentan que es peligroso darles a los robots demasiada inteligencia. Estamos al principio de la investigación sobre las posibles consecuencias que esto podría tener. De hecho, la comunidad científica todavía está debatiendo si un robot puede tener sentimientos o ser consciente de sí mismo.

En la actualidad, los robots de compañía se centran en la ejecución de su tarea. Jibo, por ejemplo, es un robot social que puede hablar, ordenar, recordar cosas o tomar fotos, mientras que el Roomba es una aspiradora inteligente, pero en última instancia funcional. Creo que se trata de lograr el equilibrio.